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jueves, 2 de mayo de 2013

Los Yébenes, más que eso

Esta semana veo en la portada de una revista del corazón a Olvido Hormigos, la famosa ex-concejala que se ha hecho casi mundialmente conocida por realizar un video íntimo, o erótico, o como sea, y tener la mala pata de pasarlo y que se difundiera por doquier. Y al ver esta portada he pensado que qué rabia que un pueblo como Los Yébenes tenga que ser conocido y se hable de él constantemente en los últimos meses sólo porque esta tipa nos haya enseñado sus vergüenzas.
Los Yébenes es mucho más que eso; bueno, rectifico: Los Yébenes no es eso, no es esta mujer ni lo que representa (no sé muy bien qué representa, pero algo digno, desde luego que no). Este pueblo es una joya por muchas cosas y no sé si queriendo o no, esta mujer lo único que ha hecho es manchar ese nombre.
Tengo una relación muy especial y casi intensa con Los Yébenes desde hace muchos años; allí he conocido a mi marido y he pasado ratos buenísimos, divertidos e inolvidables, no sólo por él, sino por la gente que vive en este pueblo, cercana, amable, acogedora, que se presta a hacerte un favor antes de que lo pidas y, sobre todo, simpática. Por eso cuando veo a esta mujer hablando delante de un micrófono pienso que cualquiera de los muchos amigos que tengo allí diría cosas más inteligentes, o sería más divertido o arrancaría las risas de los espectadores.
Vale que lo que le ha pasado a esta señora es una faena, lo del vídeo, digo; que se lo mandes a tu ligue y acabe en manos de todo cristo viviente, y estés en boca de todos, pero desde luego con sus actuaciones posteriores (insinuar que ha sido un complot político o pedir un respeto que desde luego no ha sabido ganarse) a mí no me merece ninguna compasión. Y no me meto sus temas personales, familiares..., sólo me meto en la imagen que se ha estado dando de Los Yébenes, como de un pueblo retrasado, de la España profunda.
Eso no es cierto, no lo es; tal vez tenga gente más intransigente, o menos comprensiva, pero como en todos lados, como seguro que las hay también en Madrid o Barcelona o en cualquier otra ciudad. No se puede generalizar así porque es un tremendo error.
Los Yébenes tiene muchas, muchísimas cosas buenas que ojalá algún día sean tan conocidas como merece. La naturaleza que le rodea, su caza, su gastronomía... y un largo etcétera, aunque, la verdad, a mí lo que más me gusta es la gente que vive allí. ¡¡Va por ellos!!

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